Por Milena Penstop
EL AVIÓN ATORTUGADO O LA TORTUGA AVIONADA.
Velocidad: las lentas desventuras de la escuela primaria.
Cómo decirlo: no me gusta desayunar rápido, pero mucho menos me gusta que me levanten más temprano para desayunar lentamente.
También va a sonar raro esto: me encanta que los viernes lleguen rápido, pero odio la velocidad con que se pasa el fin de semana.
Este asunto de la velocidad tiene sus cosas. Por ejemplo: estoy dos horas en teatro- a mí eso me encanta- y se me pasa volando. Sin embargo, estoy dos horas en la escuela y me muero de aburrimiento. No voy a hacer comentarios sobre si me gusta o no la escuela. Si el que lee es veloz, entenderá lo que hay para entender. Lo mejor de la primaria es cuando uno vuelve de las vacaciones de verano y se reencuentra con los amigos. A partir de ahí el tiempo pasa muy lentamente, hasta las vacaciones de invierno. Tengo que hacer una mención especial para los feriados, los días de capacitación docente y los cortes de luz y agua. Bueno, esto último no es del todo feliz pero, a veces, cómo ayuda para un descansito.
La conclusión de todo esto es que soy una persona contradictoria, un poco rápida, un poco lenta. Más bien tirando a muy rápida a la salida de la escuela y a muy lenta, a la entrada.
Ah, una cosa más: si se trata de organizar fiestas, pijamadas y bailes, soy un avión. Pero ni me hablen de la fascinante matemática porque ahí si me vuelvo una tortuga.
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Dice Valen, mientras caminamos por la vereda:
¿Cuándo voy a tener un día de libertad?
A lo que yo le pregunto:
¿Qué es la libertad?
Y me responde:
«Estar sola, no dar la mano, correr y que nadie me pare, eso es para mí la libertad!»
Mía Valentina Jazmín Coria
5 años
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La velocidad de mi vida.
La velocidad es como el viento que refunfuña
la velocidad es como una niña corriendo
la velocidad es como un ángel veloz que toca a tu puerta
la velocidad es todo para mí.
La velocidad es como cada paso que doy
como una lágrima entusiasmada que ya llegó
como un tornado veloz que se llevó todo porque sí
entonces hoy yo le pido que no me lleve a mí.
Clarisa Sueldo. 11 años
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La velocidad del amor
La velocidad del amor
siempre llega aunque
llegue tarde o antes
pero siempre golpea a tu puerta.
Ayer golpeó mi puerta
me entregó una carta
decía ,llegué para ti.
Yo pensé en quién sería
luego el amor me dio otra carta
decía
que era mi vecino aquel amor.
Aunque mi amor llegó
antes
corriendo
llegó
tan veloz
que no lo vi venir.
Micaela Creado, 11 años.
Bellísimo, quiero más
Muy tierno, las felicito.
¡GENIAS!